Espera UAM respuesta del IMPI sobre sustancia para pacientes que no producen saliva

Espera UAM respuesta del IMPI sobre sustancia para pacientes que no producen saliva

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Fuente: ANTIMIO CRUZ BUSTAMANTE, Reportero de Ciencia, Tecnología e Innovación, Revista Mi Patente, antimioadrian@gmail.com, www.mipatente.com

Científicos del Laboratorio de Farmacia Molecular y Liberación Controlada, de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco (UAM-X), están a la espera de la respuesta del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) sobre una solicitud de registro de patente, que ingresaron en 2013, para proteger legalmente una nueva composición que estimula la producción de saliva.

Esta nueva formulación farmacéutica, que surge a lo largo de diez años de investigación de un grupo coordinado por el doctor Carlos Tomás Quirino Barreda y la doctora Norma Angélica Noguez Méndez, ayuda a pacientes que perdieron la mayoría de sus glándulas salivales, por haber recibido radioterapia contra cáncer de cabeza o cuello.

Los universitarios usaron como modelo de estudio y trabajo al fármaco Clorhidrato de Pilocarpina, que ya era conocido por favorecer la estimulación de distintas glándulas pero sus formas de administración causaban nausea y dolor de cabeza, por lo que había que construir una forma farmacéutica nueva, que no existía en México.

“El producto sólo se vende en forma de tabletas o de gotas óticas (para los ojos), pero se observó es que estos generan efectos indeseables porque se absorbe por todo el cuerpo, y tiene que pasar por estómago, intestinos, sangre e hígado. En cambio, con el desarrollo que nosotros hicimos actúa solamente sobre la glándula salival porque se aplica directamente en la boca y reduce los efectos adversos”, aclaró la doctora Noguez Méndez.

Quirino Barreda y Noguez Méndez, informaron que su formulación fue probada con éxito en un primer grupo de 15 pacientes del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), de la Secretaría de Salud. Ese estudio clínico mostró que, después de una semana de recibir el tratamiento, el volumen de secreción de saliva creció hasta 160 por ciento entre quienes recibieron el tratamiento.

El equipo científico está a la espera de la respuesta del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) sobre su solicitud de patente, la cual presentaron en 2013, antes de iniciar el proceso conocido en innovación como “última milla” para llevar el producto al mercado.

“Es importante aclarar a las personas que, aunque tenemos ya la formulación todavía no podemos aplicarla a pacientes que vengan a solicitarla a la Universidad porque nosotros debemos cumplir con la legislación farmacológica y para eso debemos tener la respuesta de la solicitud de patente y poder avanzar a escalar la producción de la composición”, dijo la doctora Norma Angélica.

Frenar los efectos adversos

La muerte de células de glándulas salivales es uno de los efectos adversos más conocidos del tratamiento contra cáncer de cabeza o cuello. Este daño se llama Gerostomía. Sus síntomas son resequedad y elevación de temperatura dentro de la boca, además de dificultades para comer y hablar. La innovación de la UAM se aplica en forma de atomizador o spray, debajo de la lengua y en las caras internas de la boca. Así estimulan la producción de saliva en las glándulas que quedan sanas.

“Cuando los pacientes ya no tienen la capacidad, al 100 por ciento, de generar saliva, podemos ayudarles con la aplicación de fármacos que estimulan a las glándulas exócrinas, incluso las sudoríparas y las lagrimales. Esto puede ayudar a recuperar parte de la función glandular”, explicó en su laboratorio de la UAM-X el doctor Carlos Tomás.

El investigador dijo que el desarrollo no hubiera sido posible sin 10 años de colaboración con expertos del Departamento de Atención a la Salud, de la UAM, así como con estudiantes de servicio social de la carrera de Químico Fármaco Biólogo, profesores de estomatología y oncólogos del INCan.

“Nos tomó muchos años conocer las características de la saliva de los mexicanos y conseguir en laboratorio una composición que por un lado simulara la composición de la saliva (es decir hacer una saliva artificial), y luego incorporamos la Policarpina y el trabajo fue cómo mantener estable el principio activo durante varios meses. Con esa formulación buscamos el acercamiento del INCan y logramos los resultados que fundamentan nuestra solicitud de patente”, sostiene el doctor Tomás Quirino.

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